Alternativas al ingreso
Tratar una adicción sin ingresar en un centro
El ingreso residencial no es la única vía, ni siempre la mejor. Estas son las opciones reales, para qué casos sirve cada una y cuándo el ingreso sí es necesario.
Por qué mucha gente no ingresa
Las razones más frecuentes no son la falta de voluntad: es un trabajo que no se puede dejar, hijos a cargo, el coste, o el miedo a que el entorno se entere. Descartar el tratamiento porque el ingreso es inviable es un error muy común y muy caro.
Para una parte importante de los casos existe un abordaje ambulatorio u online con evidencia suficiente. Lo que hay que hacer es valorar bien qué caso es cada uno.
Las opciones, de menor a mayor intensidad
Terapia individual
Sesiones periódicas con un psicólogo especializado. Útil en consumos incipientes y con buen apoyo familiar. Insuficiente cuando hay dependencia instalada, porque deja sin cubrir los días entre sesiones.
Grupos de ayuda mutua
Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos y similares. Gratuitos, disponibles en casi toda España y de eficacia contrastada como apoyo. No sustituyen a la intervención profesional, la complementan.
Programa online estructurado
Lo que hacemos nosotros: rutina diaria, grupo conducido por terapeuta, terapia individual y seguimiento continuo, sin desplazarse. Cubre el hueco entre la sesión suelta y el ingreso.
Centro de día
Tratamiento intensivo presencial durante el día, volviendo a dormir a casa. Requiere vivir cerca y disponer de las mañanas o las tardes.
Cuándo el ingreso sí es necesario
Hay situaciones en las que no ingresar es asumir un riesgo real. Te lo decimos con claridad porque preferimos perder un cliente a colocarle un tratamiento insuficiente.
- Dependencia grave del alcohol o de benzodiacepínas con riesgo de síndrome de abstinencia complicado.
- Dependencia de opiáceos que requiere desintoxicación médica.
- Patología psiquiátrica descompensada asociada al consumo.
- Entorno en el que el consumo está presente y es inevitable.
- Varios intentos ambulatorios fallidos.
- Riesgo para la propia persona o para terceros.
Si tu caso es alguno de estos, lo verás reflejado en la valoración inicial y te derivaremos a un recurso presencial.
Cómo saber qué te corresponde a ti
No hay una regla general. Lo que determina la vía adecuada es la sustancia, los años de consumo, los intentos previos, el estado físico y psiquiátrico, y sobre todo el entorno: quién hay alrededor y si el consumo está presente en casa.
Por eso existe la valoración inicial: 50 minutos por 25 €. Media hora bien empleada ahorra meses de tratamiento equivocado.
Valoración inicial
Media hora para saber qué necesitas de verdad. 50 minutos con un terapeuta, por 25 €.
