El programa
Un programa de 24 semanas para dejar de consumir y sostenerlo
No es una app de contar días ni una sesión suelta cada quince días. Es un proceso terapéutico estructurado, con fases, terapeuta de referencia y grupo, que ocurre en tu día a día.
Por qué 24 semanas
Seis meses no es una cifra de marketing. Es aproximadamente el tiempo que la literatura clínica asocia a una estabilización razonable de los hábitos de consumo y a la consolidación de rutinas alternativas. Los programas de dos o tres semanas desintoxican; no cambian la vida que llevó al consumo.
El programa se divide en fases. En las primeras semanas el objetivo es la contención: parar, sostener la abstinencia y construir una rutina. A partir de ahí se entra en el trabajo de fondo: entender el patrón, reparar lo dañado y preparar la vida que viene después.
Las cuatro fases
Cómo avanza el proceso
Semanas 1–4 · Contención
Parar el consumo y sobrevivir a las primeras semanas. Rutina diaria estricta, contacto frecuente con el equipo y botón SOS siempre a mano. Se trabaja el craving como una ola que pasa, no como un enemigo que vencer.
Semanas 5–12 · Comprensión
Los módulos de formación explican qué ocurre en el cerebro adicto, qué son los disparadores y cómo funciona la recaída. Empieza el trabajo de grupo en profundidad y la terapia individual entra en la historia personal.
Semanas 13–20 · Reconstrucción
Se aborda lo que la adicción dañó: relaciones, trabajo, economía, salud. Es la fase en la que la familia suele incorporarse, si la persona lo autoriza.
Semanas 21–24 · Consolidación
Plan de prevención de recaídas, señales de alarma propias y red de apoyo para después. El programa termina; el acompañamiento puede continuar.
Después del programa
Y cuando terminan las 24 semanas
Las veinticuatro semanas no son una línea de meta. Son el punto en el que dos cosas deberían estar ya en su sitio: la conciencia de enfermedad consolidada —saber de verdad, no de boquilla, qué te pasa y por qué— y un plan claro sobre tu vida, con lo que vas a hacer con tu tiempo, tu trabajo, tu dinero y tu gente.
Si has llegado hasta ahí de forma sostenida y sin recaídas, has hecho un trabajo enorme. Y precisamente por eso entras en un tramo delicado: es el momento en que uno se encuentra bien, deja de sentirse enfermo y baja la guardia. Con una diferencia importante respecto al principio, y es que ahora hay meses de trabajo detrás sosteniéndote.
El final del programa es la fase más peligrosa del proceso, no la más segura. Quien lo entiende, lo atraviesa.
A partir de ahí el trabajo no cambia de naturaleza: sigue siendo el día a día. La rutina, la reflexión diaria, el grupo, las sesiones cuando hacen falta. Lo que cambia es para qué lo haces: ya no es para salir de algo, es para sostener lo que has construido. Por eso el programa no se apaga en la semana veinticuatro. Mientras tu suscripción siga activa, la aplicación, la rutina, los grupos y tu terapeuta siguen exactamente donde estaban.
Hay quien a partir de ese punto espacia las sesiones y usa sobre todo el grupo y la rutina diaria. Hay quien mantiene el ritmo completo durante otro año. Las dos cosas son razonables, y se deciden contigo cuando llega el momento, no antes. En lo administrativo es igual de simple: si contrataste el programa completo, treinta días antes de que termine te avisamos y eliges entre contratar otro, pasarte al plan mensual o no continuar. No se renueva solo ni se cobra nada sin que tú lo decidas.
Sobre el método
Modelo Minnesota, en formato online
El modelo Minnesota entiende la adicción como una enfermedad crónica, no como una falta de voluntad. Combina un trabajo terapéutico estructurado con intervención profesional, terapia de grupo e implicación de la familia. Es el enfoque que aplicamos también en tratamiento presencial.
- La adicción se trata como enfermedad, no como defecto moral. Esto no es un matiz: cambia por completo el tono del trabajo.
- El grupo es terapéutico en sí mismo, no un añadido. Dejar de sentirse el único es uno de los factores de cambio más potentes.
- La familia participa cuando la persona lo autoriza, porque el entorno sostiene o hunde el proceso.
- La abstinencia es el objetivo, y se mide.
Este programa no sustituye a una desintoxicación médica cuando esta es necesaria. Si en la valoración inicial detectamos riesgo de síndrome de abstinencia grave, lo decimos y derivamos a un recurso presencial.
Más allá de esas sesiones puntuales, existe un acompañamiento familiar que se contrata aparte por 100 € al mes: dos sesiones al mes del terapeuta dedicadas solo a la familia, el grupo de familias los miércoles de 18:00 a 19:30, online, y acceso propio a la aplicación con el programa de trabajo para familias. Lo activa el familiar desde su propia cuenta, a partir de una invitación del paciente. Lo tienes detallado en la página de precios.
El día a día
Qué haces cada día
Reflexión diaria
Una lectura corta y un espacio para escribir tu respuesta. Es el hábito que ancla el resto del día.
Rutina de tareas
Un listado concreto de tareas del día: ejercicios del módulo, registro de impulsos, contacto con el grupo, autocuidado.
Recurso del día
Material formativo en piezas cortas: cómo funciona el cerebro adicto, qué hacer con el craving, cómo manejar una situación de riesgo.
Sala virtual
Grupos conducidos por terapeuta en horario de tarde, para que sean compatibles con trabajar.
Botón SOS
Un botón, no un número que buscar. Para el momento exacto en que aparece el impulso.
Progreso visible
Semanas completadas, módulos superados y días limpios. Y los hitos: uno, dos, tres, seis, nueve meses y el año.
Transparencia
Qué no hacemos
Somos especialistas en adicciones. Solo en eso. Preferimos decírtelo de entrada a que lo descubras después de pagar.
- No medicamos. No prescribimos ni ajustamos medicación. Si sigues un tratamiento farmacológico, quien lo lleva es tu médico.
- No hacemos desintoxicación médica. Hay retiradas que necesitan supervisión médica —alcohol, benzodiacepinas y opiáceos, sobre todo— y algunas pueden ser peligrosas sin ella. Si tu caso es uno de esos, te lo decimos en la valoración y coordinamos con profesionales médicos externos o con el centro presencial.
- No somos un servicio de urgencias. Ante una emergencia, el 112. Si necesitas hablar con alguien ahora, el 024.
Lo que sí hacemos es acompañar el proceso de recuperación: la estructura del día a día, el trabajo terapéutico sobre la adicción, el grupo y el seguimiento durante veinticuatro semanas. Que es donde se decide si una abstinencia se sostiene o se cae.
El programa lo respalda Clínica VidaNova, centro sanitario inscrito con el número 21614 en el registro de la Comunitat Valenciana.
¿Encaja este programa en tu caso?
La valoración inicial dura 50 minutos y cuesta 25 €. Si creemos que necesitas otra cosa, te lo decimos.
